¿Cuál es la diferencia entre mala praxis y negligencia en un sentido legal y jurídico 🤔? Es cierto que son conceptos que a menudo se confunden, pero debemos aclarar que tienen diferencias evidentes que ahora repasaremos.
Ambos se relacionan con el incumplimiento de un deber de cuidado, aunque se aplican en contextos distintos, a pesar de que los tenemos muy asociados al ámbito médico y profesional.
Énfasis en la diferencia entre mala praxis y negligencia
En el ámbito de la responsabilidad profesional, cada uno representa un tipo de incumplimiento que puede tener graves repercusiones.
Definición de negligencia
La negligencia se refiere a la falta de atención o cuidado que se espera de un profesional en su área de especialización. Utilizamos normalmente este término para describir un comportamiento que no cumple con el estándar de cuidado razonable.
En términos médicos, que como decimos es el sector, el ámbito donde más lo oímos, esto podría manifestarse, por ejemplo, en un diagnóstico incorrecto que no implica necesariamente un daño inmediato al paciente.
Definición de mala praxis
La mala praxis es una forma específica de negligencia que involucra a un profesional que actúa de manera inadecuada en el ejercicio de su actividad. Se considera que hay mala praxis cuando un médico, abogado o cualquier profesional, por ejemplo, comete un error que resulta en daño al cliente o paciente.
Seguro que las siguientes situaciones las entendemos como mala praxis: Operaciones realizadas en el lugar equivocado o el abandono de instrumentos quirúrgicos en el cuerpo de un paciente (parece cómico, pero no lo es porque se han dado muchos casos en el pasado).
Comparación de las diferencias principales
- La negligencia es un término más amplio que puede aplicarse en varios contextos, mientras que la mala praxis se limita a errores cometidos en el ejercicio profesional.
- La mala praxis implica un daño directo y grave, mientras que la negligencia puede no causar necesariamente un perjuicio inmediato o claro.
- La carga de la prueba para establecer mala praxis es generalmente más alta que para la negligencia, ya que se requiere demostrar un incumplimiento del estándar específico de atención en la profesión correspondiente.
- La negligencia puede ocurrir en diversas esferas, como en accidentes de tráfico o en la atención médica, pero la mala praxis se circunscribe al ámbito profesional donde existe una relación directa entre el proveedor de servicios y el beneficiario.
Ámbitos de aplicación de la negligencia y la mala praxis
Cuando hablamos de la diferencia entre mala praxis y negligencia, hay que poner el foco primero en qué campo profesional ha tenido lugar dicha situación. Generalmente el principal al que nos referimos es el ámbito médico, pero no es el único en absoluto.
☑️ Ámbito médico
En el sector sanitario, ejemplos de negligencias médicas serían tanto un diagnóstico erróneo debido a una evaluación superficial de los síntomas como el proporcionar un tratamiento inadecuado, como una dosis incorrecta de un medicamento. También no ofrecer el seguimiento necesario tras una intervención quirúrgica u omitir la obtención del consentimiento informado por parte del paciente.
En el caso de mala praxis médica, por ejemplo:
- Realizar una cirugía en una parte equivocada del cuerpo.
- Administrar una dosis de anestesia que provoque daños graves.
- Dejar instrumentos quirúrgicos dentro del paciente tras una operación.
- No detectar a tiempo una patología crítica, como un tumor.
☑️ Ámbito de la abogacía
Otro campo muy proclive para referirse a los conceptos de mala praxis y negligencia. Los profesionales del derecho también podemos incurrir en negligencia o mala praxis en el ejercicio de nuestro deber. Lidiamos con altas expectativas en la ejecución del trabajo, dadas las implicaciones legales del mismo.
Podría considerarse una negligencia profesional jurídica cuando no presentamos pruebas o documentos relevantes a tiempo o no informamos adecuadamente a un cliente sobre su caso o los riesgos asociados.
Mala praxis en abogacía, diríamos que la falta de representación en juicio que resulta en una decisión desfavorable para el cliente o los conflictos de interés no declarados que perjudican al cliente.
☑️ Ámbito de la contabilidad
La diferencia entre negligencia y mala praxis, en el ámbito de la contabilidad, no es tan fácil de discernir. Y es que los errores que implican repercusiones financieras (significativas o no), no importa realmente cómo las definas.
Errores que se pueden dar en este campo:
- Inexactitudes en los informes financieros.
- Omisiones en la declaración de impuestos.
- Contabilización incorrecta de activos o pasivos.
☑️ Ámbito de la arquitectura e ingeniería
Campo también muy delicado si se produce una negligencia o actuación catalogada de mala praxis, porque, en el peor de los casos, las consecuencias pueden ser muy severas.
Los profesionales de la arquitectura e ingeniería deben adherirse a estándares muy exigentes para evitar responsabilidades legales en casos de mala praxis o negligencia profesional.
Si, por ejemplo, los diseños planteados para ejecutar no cumplen con las normativas de seguridad mínimas, las consecuencias podrían ser catastróficas. Así como si usan materiales inadecuados que comprometen la integridad de la estructura.
Un ejemplo fehaciente y letal de esto último, fue el incendio de Campanar, en Valencia, cuyo revestimiento del edificio propició que el incendio se extendiera verticalmente de manera imparable.
☑️ Ámbito educativo
Por último, en la diferencia entre mala praxis y negligencia, mencionamos el ámbito educativo, donde los educadores también pueden ser responsables hasta tal punto, especialmente en la atención a los estudiantes.
Por ejemplo, por falta de atención a las necesidades educativas especiales o por proporcionar información errónea que lleve a confusiones importantes.
Consecuencias legales y responsabilidades
Existen leyes específicas que abordan las circunstancias de negligencia y mala praxis en distintos campos profesionales. La legislación varía según la jurisdicción, pero generalmente establece que los profesionales deben seguir un estándar de cuidado razonable dentro de su especialidad.
Procedimientos para presentar una demanda
Todo proceso legal por mala praxis o negligencia se inicia con una consulta inicial con un abogado especializado para evaluar el caso. Hay que recolectar pruebas que respalden la reclamación (como documentos, testimonios y registros médicos) y presentar la demanda ante el juez correspondiente dentro de los plazos legales establecidos.
No olvidarnos también de:
- Notificar al demandado sobre la acción legal y los motivos de la misma.
- Participar en la fase de mediación o conciliación, si se recomienda.
- Comprometerse con las etapas del juicio si la mediación no resulta exitosa.
Saber que la responsabilidad civil en casos de mala praxis o negligencia puede dar lugar a compensaciones monetarias. Compensaciones que suelen incluir diversos tipos de daños, tales como:
- Gastos médicos derivados de la atención a las lesiones sufridas.
- Pérdidas económicas por incapacidad laboral temporal o permanente.
- Indemnización por dolor y sufrimiento experimentado.
- Reembolso por gastos futuros relacionados con el tratamiento médico.
El objetivo de la compensación es restituir, en la medida de lo posible, la situación del afectado. La carga de la prueba radica en demostrar que la negligencia o la mala praxis del profesional sanitario o legal fue la causa directa del daño reclamado.
Importancia de comprender la diferencia entre mala praxis y negligencia
Cuando aprendemos a valorizar adecuadamente tanto los derechos de los pacientes como la responsabilidad de los profesionales, entendemos mejor la diferencia entre mala praxis y negligencia.
Por ejemplo, en los entornos laborales, este conocimiento nos habilita a actuar con mayor responsabilidad y cuidado. No quiere decir siempre que los profesionales que entienden sus obligaciones en este sentido, tienen más probabilidades de adherirse a los estándares éticos y legales establecidos, pero sí que suele ser lo habitual.
Siempre hay que, como trabajadores, autoevaluarse y tener una formación continua para nuestra práctica profesional. Y en la empresa, tratar de implantar protocolos que reduzcan la posibilidad de cometer errores.
Beneficios para el paciente o afectado
En el caso de los pacientes, tener claros los conceptos y la diferencia entre mala praxis y negligencia ayuda a gestionar sus expectativas y el proceso de asistencia sanitaria. Tener este entendimiento permite a los pacientes estar más informados sobre sus derechos y las posibles vías de reclamación en caso de que se sientan agraviados.
No siempre será así, pero si sabemos identificar la gravedad de lo ocurrido, sabremos cuándo es necesario tomar medidas legales y dejarnos representar por abogados cualificados en reclamaciones de daños.
Conclusiones
Hemos aprendido a identificar la diferencia entre mala praxis y negligencia, aunque en algunos contextos no sea nada fácil verlo, o en otros sea directamente lo mismo.
Muy importante el ámbito profesional del que estemos hablando, porque dependiendo de en qué contexto laboral se haya dado la anomalía, llamaremos mala praxis o negligencia a lo ocurrido.
En cualquier caso, si se va a reclamar, hacerlo siempre de la mano de un abogado y despacho especializado para defender vuestros derechos y tener más posibilidades de obtener el mejor veredicto posible.